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    viernes, mayo 20, 2022

    Keiko Fujimori sería sentenciada a 30 años de cárcel, pero TC la salvaría

     


    Jorge Yoshiyama Sasaki fue uno de los personajes que más ocasiones visitó las oficinas de Sudamericana de Fibras, para recoger parte del dinero en efectivo que el empresario dio con la finalidad de financiar las campañas presidenciales de Keiko Fujimori de 2011 y 2016. De los US$ 7,6 millones que Rassmuss entregó, Jorge Yoshiyama se presentó en 11 ocasiones para llevarse un total de US$ 1 millón 465 mil. Pero a diferencia de las otras personas que recibían los fondos de Rassmuss, Jorge Yoshiyama cumplía otra labor: “pitufeaba” el dinero.

     

    Como parte de sus declaraciones como colaborador eficaz, precisamente Jorge Yoshiyama relató cómo montó las operaciones de lavado del dinero que le entregó la empresa de Rassmuss y su propio tío, Jaime Yoshiyama Sasaki.

     

    Al presentar el fiscal José Domingo Pérez la acusación contra Keiko Fujimori y otros 41 inculpados, la defensa de la jefa de Fuerza Popular y de otros prominentes miembros de la cúpula del partido naranja cuestionaron las manifestaciones de Jorge Yoshiyama. Reclamaban que eran imprecisas, superficiales o poco relevantes. Pero sobre todo indicaban que no contaba con pruebas para respaldar sus dichos.

     

    En el voluminoso expediente de 12 tomos que comprende la subsanación de la acusación, la fiscalía incluyó la evidencia documental de que Jorge Yoshiyama Sasaki “pitufeó” parte del dinero que le dieron su tío Jaime Yoshiyama Tanaka y Juan Rassmuss Echecopar, entre los más importantes.

     

    La fiscalía logró que el Scotiabank le remitiera los documentos que prueban que Jorge Yoshiyama “pitufeó” parte del dinero que recibió de financistas clandestinos como Juan Rassmuss y otros, depositándolo a nombre de falsos aportantes en la cuenta de Fuerza Popular.

     

    Esto es, la fiscalía corroboró las declaraciones de Jorge Yoshiyama con la información documental proporcionada por el Scotiabank. El dinero de procedencia ilícita, de acuerdo con la fiscalía del caso, ingresó en el sistema financiero y se usó en las campañas de Keiko Fujimori.

     

    Por ejemplo, Jorge Yoshiyama admitió que recurrió a su amigo, el empresario Giancarlo Bertini Vivanco, para una de las más importantes operaciones de “pitufeo”. Yoshiyama y Bertini reclutaron a sus amigos y allegados que estaban dispuestos a depositar con sus nombres y apellidos dinero que no era suyo a la cuenta de Fuerza Popular en el Scotiabank. Para tal fin, Giancarlo Bertini convenció a su empleado Daniel Mellado Correa para que hiciera 91 operaciones.

     

    Giancarlo Bertini, quien en febrero de este año se entregó a las autoridades luego de más de 3 años de mantenerse prófugo, se ha acogido a la colaboración eficaz y ha confirmado las declaraciones de Jorge Yoshiyama. Bertini completó la relación de personas que fueron usadas como falsos aportantes (ver infografía).

     

    Con la información documental suministrada por Scotiabank, la fiscalía cerró el círculo del destino de parte del dinero que Juan Rassmuss y Dionisio Romero aportaron fuera del sistema bancario a Keiko Fujimori, directamente o por intermedio del mencionado Jorge Yoshiyama Sasaki, además de Mark Vito Villanella, Augusto Bedoya Cámere, Pier Figari Mendoza, Jaime Yoshiyama Tanaka, Víctor Shiguiyama Kobashigawa, entre otros.

     

    Con la participación de Giancarlo Bertini, Jorge Yoshiyama logró lavar US$ 479 mil que recibió en efectivo. El monto representa el 4.2% del total de US$ 11,2 millones que Juan Rassmuss y Dionisio Romero Paoletti proporcionaron a Keiko Fujimori.

     

    La defensa de la jefa de Fuerza Popular planteó observaciones a la denuncia del fiscal José Domingo Pérez, en términos como el siguiente:

     

    ”La fiscalía debe explicar detalladamente cómo y de dónde sostiene que Keiko Fujimori ordenó al jefe del estamento financiero, Jaime Yoshiyama Tanaka, realizar actos de captación y recolección de activos ilícitos (casos Odebrecht y Rassmuss)”.

     

    Respecto a Odebrecht constan las declaraciones del colaborador eficaz Jorge Barata sobre la entrega de dinero a Jaime Yoshiyama y los documentos que proporcionó la constructora brasileña. Y en relación al caso del empresario Rassmuss, la fiscalía acreditó lo siguiente: “A mediados de 2010, en la primera reunión sostenida entre Juan Rassmuss Echecopar y Keiko Fujimori, en la que también participaron Jaime Yoshiyama y Enrique Gubbins Bovet (sobrino de Rassmuss), esta le señaló a Juan Rassmuss que los temas o aspectos relacionados a la entrega de dinero se debían coordinar con Jaime Yoshiyama y Augusto Bedoya, quienes dentro de la organización criminal tenían el rol de jefe e integrante del área financiera, respectivamente”.

     

    ¿Cómo probó esta aseveración la fiscalía?

    Con el registro de visitas de la fábrica Sudamericana de Fibras, que Enrique Gubbins Bovet suministró a las autoridades, documento en el que se acredita que llegaron hasta el local del Callao la propia Keiko Fujimori y su cónyuge Mark Vito Villanella, y también Jaime Yoshiyama Tanaka en cinco ocasiones para retirar US$ 700 mil y Augusto Bedoya Cámere en 11 ocasiones para llevarse US$ 2 millones 10 mil. Es decir, se consumó el acuerdo pactado entre Juan Rassmuss, Enrique Gubbins, Keiko Fujimori y Jaime Yoshiyama.

     

    Pero de todos los que fueron a la fábrica de Sudamericana de Fibras para llevarse los fondos clandestinos, quien cumple la ruta del dinero es Jorge Yoshiyama Sasaki. Porque parte del efectivo que recibió lo “pitufeó” en distintas operaciones para las campañas de 2010 y 2016.

     

    Lo que significa que el esquema de financiamiento en la sombra que acordaron en la reunión de 2010 Keiko Fujimori, Jaime Yoshimaya, Juan Rassmuss y su sobrino Enrique Gubbins Bovet se cumplió a plena satisfacción de las partes.

     

    Esto explica por qué Jorge Yoshiyama, quien actuaba a órdenes de su tío Jaime Yoshiyama, según los registros de Sudamericana de Fibras, recogió en 11 visitas US$ 1 millón 465. Y que parte de los dineros que recolectaba los depositaba en la cuenta de Fuerza Popular mediante un ejército de “pitufos” o falsos aportantes.

     

    La defensa de Keiko Fujimori hizo un sinúmero de observaciones a la denuncia penal del fiscal José Domingo Pérez, con el propósito evidente de tumbarse el caso. Por el contrario, la subsanación de la acusación ha sido una oportunidad para fortalecer la investigación fiscal. No obstante, falta esclarecer qué hizo Keiko Fujimori con los US$ 11,2 millones que le dieron Juan Rassmuss y Dionisio Romero Paoletti. Probablemente durante el juicio se revele el destino final de dichas platas.

     

    Usaban maletas, sobres y bolsas de plástico para el dinero

    El 19 de agosto de 2020, Enrique Gubbins Bovet, sobrino del fallecido Juan Rassmuss Echecopar, confirmó la reunión que sostuvo con su tío y Keiko Fujimori y Jaime Yoshiyama, destaca el expediente de subsanación de la denuncia fiscal.

     

    En el indicado encuentro de 2010, “se dieron las pautas para que el dinero fuera entregado en efectivo, es decir, no bancarizado. En maletas, sobres o bolsas de plástico, es decir, clandestinamente”, precisa la fiscalía.

     

    Las entregas de dinero para la campaña presidencial de 2011 se efectuaron entre el 22 de septiembre de 2010 y el 25 de agosto de 2011. En total, para las campañas de 2011 y 2016, Rassmuss y su sobrino proporcionaron US$ 7,6 millones.

     

    Jorge Yoshiyama ha declarado que su tío Jaime Yoshiyama fue quien le dijo que fuera a la fábrica de Rassmuss para recoger el dinero.

     

    Fuente: LaRepublica.Pe

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