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    lunes, noviembre 06, 2017

    Tiroteo deja 26 muertos en una iglesia de Texas

    The New York Times. Un hombre armado, vestido todo de negro y un chaleco antibalas, abrió fuego con un rifle frente a una pequeña iglesia bautista en Sutherland Springs, en la zona rural de Texas, y continuó disparando dentro del edificio el domingo, matando al menos a 26 personas y convirtiendo una pequeña ciudad al este de San Antonio en la escena de horror masivo más reciente del país.

    El gobernador Greg Abbott de Texas confirmó el número de muertos, que se ha incrementado a lo largo del día después del tiroteo en la Primera Iglesia Bautista. Una mujer embarazada y niños estaban entre los muertos.

    Las autoridades dijeron que al menos 20 personas también resultaron heridas. 23 personas murieron dentro de la iglesia, dos fuera del edificio y una persona después de ser transportada a un hospital. Las edades de los heridos y muertos oscilaron entre 5 y 72, dijeron las autoridades.

    Dos fuentes policiales identificaron al pistolero como Devin Kelley, de 26 años. "Fue allí, entró, comenzó a disparar a la gente y luego se fue" hacia el condado de Guadalupe, al noreste de Sutherland Springs, dijo Henry Cuéllar, de Texas. El hombre armado fue encontrado muerto en su automóvil. Albert Gámez Jr. dijo que no estaba claro si fue asesinado por la policía o se quitó la vida.

    Gámez le dijo a CNN que Sutherland Springs es una comunidad pequeña donde todos se conocen. "Nunca esperas algo como esto. Mi corazón esta roto", dijo.

    Horas después del tiroteo, la iglesia rectangular de una sola planta permaneció sellada, con cinta amarilla colocada a lo largo de los terrenos de la iglesia. Los reporteros llegaron a Sutherland Springs durante todo el día, mientras la tragedia transformaba a la otrora oscura comunidad agrícola de Texas en el escenario de la última matanza masiva.

    La comunidad tiene una población de algunos centenares: el censo de 2000 fue de 362, según la Asociación Histórica del Estado de Texas .

    "Es inimaginable"
    El servicio en la iglesia el domingo pasado, que fue publicado en YouTube, comenzó con una interpretación de una canción llamada "La felicidad es el Señor".

    Luego el pastor, Frank Pomeroy, les dijo a sus feligreses –de 20 a 30 podían verse en el video– que caminen por la sala y "estrechen la mano de alguien". "Es bueno verlos en la casa de Dios esta mañana", les comentó.

    Scott Holcombe y Sarah Slavin dijeron que sus padres, Bryan y Karla Holcombe, estaban entre los muertos. Sollozando en una acera fuera del Connally Memorial Medical Center en Floresville, Scott dijo: "Estoy estupefacto. Esto es inimaginable".

    Agregó: "Mi padre era un buen hombre y le encantaba predicar. Él tenía buen corazón. Sabían a dónde iban. Hay paz en eso".

    Ocho víctimas de los disparos fueron llevadas al Centro Médico Brooke Army en San Antonio, dijo el hospital.

    Joseph Silva, de 49 años, que vive a unas cinco millas al noreste de Sutherland Springs, dijo que la policía había ordenado a su familia y vecinos que se quedaran adentro. Describió así a Sutherland Springs: "Hay una estación de servicio y una oficina de correos... Eso es todo lo que realmente hay".

    Niño con 4 disparos
    Una feligresa, Sandy Ward, dijo que una nuera y tres de sus nietos recibieron disparos. Su nieto Rylan, que tiene 5 años, recibió cuatro disparos y permaneció en cirugía hasta la noche. Ella dijo que estaba esperando noticias sobre los otros miembros de su familia.

    Comentó que no asistió a los servicios el domingo debido a un problema en sus rodillas y una cadera mala. "Empecé a orar por todos los que estaban allí" cuando se enteró del tiroteo, contó.

    Un señor Silva aseguró que una mujer que se le acercó le indicó que tenía dos seres queridos en la iglesia, que recibieron disparos. "Hay varias personas que simplemente lloran y solo querían saber qué les sucedió a sus familiares", dijo. "Todo el mundo está muy apenado. Todos están preocupados".

    La Primera Iglesia Bautista de La Vernia, a unas siete millas de distancia, escribió en Facebook que abriría sus puertas de 5 a 7 p.m. "Hoy ocurrió una tragedia impensable en nuestra comunidad... Habrá pastores y líderes presentes para orar con ustedes o para hablar, y el altar estará abierto para que nosotros caigamos a los pies de Jesús".

    El gobernador Greg Abbott de Texas dijo en Twitter: "Nuestras oraciones están con todos los que fueron perjudicados por este acto malvado. Nuestro agradecimiento a las autoridades por su respuesta".

    El tiroteo del domingo recordó otro hecho violento en una sede religiosa. Cuando un ex maestro de secundaria con cuatro pistolas mató a cinco personas e hirió a otras el 12 en junio de 1980 en una iglesia atestada en Daingerfield, Texas, a unas 130 millas al este de Dallas.

    Fuente: LaRepublica.Pe

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